Todos los alumnos necesitan tiempo para procesar nuevas ideas e información. Especialmente, necesitan tiempo para entender lo que les acabas de enseñar, dar sentido a su aprendizaje y articularlo con una comunidad de estudiantes que también están involucrados en la misma experiencia y viaje.
El problema es que a veces es difícil mantenerse en el tema sin un poco de orientación. Por eso los debates estructurados son los que mejor funcionan con los niños, independientemente de si estudian el bachillerato o el kinder.

1. Doble pensamiento-pareja-compartir
Esta técnica es estupenda para enseñar, colaborar y generar muchas ideas sobre un tema. Nota: Asegúrate de que los alumnos tengan papel y lápiz a mano.
- Organiza a los alumnos en parejas (a elección del profesor o del alumno).
- Plantea una pregunta que tenga muchas respuestas posibles. Por ejemplo, ¿De qué manera nuestra escuela puede ser más “verde”?
- Haz una pausa para “pensar”.
- Las parejas hacen un “think-pair-share” tradicional, con una lluvia de ideas en un tiempo determinado y escribiendo sus respuestas en un papel.
Una vez transcurrido el tiempo asignado, cada pareja busca otra pareja con la que compartir las respuestas. Mientras el primer equipo lee sus respuestas en voz alta, el segundo equipo añade nuevas ideas a su lista o marca los elementos que también han pensado. A continuación, el segundo equipo comparte las respuestas que faltan en la lista del primer equipo.
2. Tormenta de notas adhesivas
Esta actividad es estupenda para enseñas, a través de hacer una lluvia de ideas, repasar y pensar de forma innovadora. También es una forma estupenda de que los alumnos enseñen y aprendan unos de otros. Funciona mejor cuando los niños están sentados en pequeños grupos. Nota: Ten a mano notas adhesivas para cada mesa.
El profesor plantea una pregunta, establece un límite de tiempo y da a los alumnos un momento para pensar antes de escribir. Por ejemplo: “En dos minutos, ¿Cuántos problemas matemáticos puedes escribir que tengan la solución 23?” o “En 45 segundos, escribe todos los adjetivos que puedas”.

Cada alumno escribe todas las respuestas que se le ocurran (Una idea por nota adhesiva) y las pega en el centro de la mesa. El objetivo es generar tantas ideas como sea posible y cubrir la mesa con notas adhesivas. Al final de cada ronda, los alumnos revisan las ideas de los demás.
3. Sabio y escribe
En esta actividad, un alumno hace de profesor y el otro de alumno atento. Explicar los conceptos con claridad es una habilidad difícil que requiere mucha práctica, y el registro de la información ayuda a los alumnos a desarrollar la capacidad de tomar notas.
- Los alumnos trabajan en parejas. Un alumno es el sabio (orador) y el otro es el escribiente (escritor silencioso).
- Plantea una pregunta y deja que los sabios piensen unos instantes. Por ejemplo: “Explica cómo funciona el ciclo del agua”.
- Cuando el profesor diga “adelante“, el sabio explica el proceso claramente al escriba.
- El escribe anota el pensamiento del sabio en un papel.
- Cuando se acaba el tiempo, el sabio y el escriba cambian los papeles con una nueva pregunta.
4. Detective
Esta actividad es ideal para repasar el material aprendido o para probar nuevas versiones de problemas conocidos. Puede utilizarse para conceptos matemáticos, preguntas de seguimiento de laboratorios científicos, ejercicios de gramática, resúmenes de lecturas, etc. También es una buena actividad para fomentar el trabajo en equipo o para darse a conocer. Los alumnos necesitarán una hoja de trabajo, un lápiz y un portapapeles (si los tiene, los alumnos también pueden escribir en las superficies de los escritorios).
- Proporciona a cada alumno una hoja de trabajo preparada con varias preguntas.
- A su paso, los alumnos circulan y encuentran un compañero, igual que en Mezclar, Emparejar, Compartir. Al igual que un detective, ¡salen en busca de respuestas!
- El compañero 1 hace al compañero 2 una pregunta de su hoja de trabajo. El compañero 2 da una respuesta y el compañero 1 la escribe en su propia hoja de trabajo.
- A continuación, los compañeros cambian de papel.

- Después de que ambos estudiantes hayan formulado y respondido una pregunta, se separan y cada uno busca un nuevo compañero.
- Los alumnos siguen circulando hasta que hayan completado todas las respuestas de su hoja de trabajo. Luego vuelven a sus asientos hasta que todos hayan terminado.
- Una vez que están de vuelta en sus grupos de pupitres, los equipos comparan las respuestas. Si hay discrepancias entre las respuestas y no pueden llegar a un consenso, pueden levantar la mano como equipo y pedir al profesor que les aclare la situación.





















